Descripción

El aceite de oliva es nutritivo y favorece la salud digestiva en bebés.

Valor nutricional

Por cada 100g contiene aproximadamente 884 calorías, 0g de proteínas, 0g de carbohidratos. Es rico en ácidos grasos monoinsaturados que benefician la salud cardiovascular, vitamina E (14.35mg) que actúa como antioxidante, y vitamina K (60.2mcg) que es esencial para la coagulación de la sangre.

Cómo ofrecer

**A partir de los 6 meses**

Con el inicio de la alimentación complementaria, el aceite de oliva puede añadirse desde el primer día. La cantidad recomendada es proximadamente 1 cucharadita diaria (5 ml)

Siempre ofrecerlo en crudo, añadido a verduras, pan etc..

El sabor suave del AOVE ayuda a que el bebé se familiarice con nuevos alimentos y texturas.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) y numerosos organismos de nutrición infantil coinciden en que el aceite de oliva virgen extra es la grasa de elección en la dieta de bebés y niños.

Dentro de sus recomendaciones sobre alimentación complementaria, se indica que el AOVE puede introducirse a partir de los 6 meses, siempre que el bebé haya comenzado a consumir otros alimentos distintos a la leche.

**De 1 a 3 años**

Durante esta etapa, la alimentación se vuelve más variada y el aceite de oliva puede incorporarse a más preparaciones.

Cantidad recomendada hasta 1 cucharada diaria (10 ml)

**A partir de los 3 años**

Cantidad recomendad entre 10 y 15 ml diarios

## ¿Por qué el Aceite de Oliva Virgen Extra es tan importante para los niños?

El AOVE no es solo una grasa saludable: es un alimento con propiedades nutricionales únicas, especialmente beneficiosas durante las etapas de crecimiento.

**1. Favorece el desarrollo cerebral y cognitivo**
El aceite de oliva virgen extra es rico en ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada que también está presente en la leche materna. Este tipo de grasa:

Contribuye al desarrollo del sistema nervioso

Favorece la maduración cerebral

Apoya los procesos de aprendizaje y memoria

Durante los primeros años de vida, el cerebro se encuentra en pleno desarrollo, y una correcta ingesta de grasas saludables es esencial para su correcto funcionamiento.

**2. Mejora la absorción de vitaminas y minerales**

El AOVE facilita la absorción de vitaminas liposolubles como:

Vitamina A (visión y sistema inmune)

Vitamina D (huesos y dientes)

Vitamina E (antioxidante)

Vitamina K (coagulación y salud ósea)

Además, mejora la biodisponibilidad de minerales como el calcio y el magnesio, fundamentales para el crecimiento óseo y muscular.

**3. Cuida la salud digestiva**

Uno de los beneficios más conocidos del aceite de oliva en niños es su efecto positivo sobre el sistema digestivo:

Ayuda a prevenir el estreñimiento

Protege la mucosa intestinal

Facilita la digestión de otros alimentos

Contribuye a una microbiota intestinal saludable

Por este motivo, es especialmente útil en bebés que comienzan con la alimentación complementaria.

**4. Refuerza el sistema inmunológico**

El AOVE contiene antioxidantes naturales como los polifenoles, que ayudan a:

Reducir la inflamación

Proteger frente a infecciones comunes

Fortalecer las defensas naturales

Una alimentación rica en antioxidantes desde la infancia contribuye a una mejor salud a largo plazo.

Consejos prácticos

Al usar aceite de oliva, elige siempre una variedad virgen extra para obtener el máximo de nutrientes. Puedes usarlo para cocinar al vapor, lo que realza el sabor de los alimentos. Combina el aceite de oliva con hierbas frescas como albahaca o perejil para dar un toque extra. También puedes usarlo como aderezo en ensaladas de frutas, lo que les dará un sabor diferente y más atractivo. Recuerda siempre comenzar con pequeñas cantidades para observar cualquier reacción del bebé.

Curiosidades

El aceite de oliva se extrae de las aceitunas y ha sido utilizado desde la antigüedad, especialmente en la región mediterránea. Existen más de 1,000 variedades de aceitunas, cada una con su propio sabor y aroma. Se cree que el uso del aceite de oliva se remonta a hace más de 6,000 años. Además de ser un alimento, en la antigüedad también se utilizaba en ceremonias religiosas y como fuente de luz en lámparas. El aceite de oliva es conocido por sus propiedades antiinflamatorias y su capacidad para reducir el riesgo de enfermedades crónicas debido a su contenido de antioxidantes.

Conservación

El aceite de oliva debe almacenarse en un lugar fresco y oscuro, en una botella de vidrio opaco o enlatada para protegerlo de la luz. Una vez abierto, dura aproximadamente 6 meses en la despensa. En la nevera, puede durar hasta un año, aunque puede volverse más turbio. No se recomienda congelarlo, ya que puede alterar su sabor y textura. Si decides hacerlo, asegúrate de usar un recipiente hermético y consumirlo dentro de 3 meses.